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Prejuicios [Capítulo 4 & Final]

Título: Prejuicios

Género: Yaoi / Lemon / Lime / Loquesea(?)
Capítulo: 4/4
Pareja(s): InooDai♥







Tantos siglos sin pasar por aquí :'D *le tiran tomates y huevos* Siento no actualizar, mi cabeza no da para escribir fics, y lo sé, debo terminar los que tengo u.ú porque cada mensaje privado ataca a mi persona (?)
Bueno, por fin les traigo el último capítulo de "Prejuicios" yey~♥ aunque... según yo es un final... normal(?) de telenovela(?) Ok no. Bueno, sólo espero lo disfruten y gracias a todos lo que los leyeron y me lo pidieron, va para todas uds. u3u♥ *Huye*

*Y una cosa más, ahora si publiqué la página de Facebook para ir actualizando los fics -w- Así que no olviden pasar por https://www.facebook.com/DeepNightFanfics?fref=ts y darle like ;D (?) Sino, en la barrita de al lado sale la página :D



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- Me gusta Inoo Kei…

- ¿Q-qué…? –Lo miró anonadada, pues no se esperaba a que confesara tan luego sus sentimientos y sobretodo no pensó que su teoría fuera cierta- ¿T-te gusta Kei?

- … S-sí, digo… no quiero admitir aquello… 


Entró a la casa sin siquiera cerrar la puerta y se acercó a la chica tomándola de las mejillas y la besó en los labios. Esta sólo reaccionó a abrir sus ojos enormemente ¿Qué le sucedía al chico? Los labios de Daiki comenzaban a moverse con lentitud sobre los de ella, los humedeció levemente y cuando el chico asomó su lengua para adentrarla a la boca de Yumi, esta lo empujó y lo miró aturdida.

- ¡¿Q-QUÉ HACES?!

- ¡Me gusta un chico! ¿No te das cuenta, Yumi? –La chica se estaba limpiando sus labios con su antebrazo- Eso no puede ser.

- ¿Y por eso me besas…?

- P-pensé que… donde ambos son novios, uno de uds. dos me gustaba, pensé mucho en ti, Yumi… -La chica se sonrojó y bajó la mirada- pero no, no eres tú quién me gusta, entonces me pregunté ¿Si no es Yumi, quién es? 

- Es Inoo –Le interrumpió a lo que el chico asintió.

- Pero… es tu novio

- No lo es…

- ¿Perdón?

- No lo es, Inoo Kei no es mi novio…

- P-pero…

- Sólo quería ver... si él te gustaba realmente, y hemos inventado todo esto para ver tu reacción y…

- ¡¿Qué…?! Y-yumi… -Se mordió su labio inferior sintiendo sus ojos humedecer, no sabía si era de rabia o alegría al saber que Kei Inoo era completamente soltero

- E-espera Dai, no es lo que crees… esto fue por…

- No juegues así con mis sentimientos, Yumi… -Salió más que rápido de la casa de la chica

- …porque le gustas a Kei…


El chico corrió cuadras y cuadras, no llevaba un rumbo fijo, o tal vez si, su casa. Pero la impresión lo hizo avanzar hasta cerca de la Universidad, se quedó fuera de esta mirándola, pero la verdad estaba perdido. Había estado todo el rato tratando de concretar sus sentimientos y su mejor amiga había jugado con aquello, o por lo menos eso creía él.

- ¿Qué rayos? ¿Por qué me pasa esto a mi…? –Pegó su espalda a la pared de la entrada de la universidad y se fue deslizando por esta hasta sentarse en el suelo-

Cerró sus ojos ahí mientras doblaba sus rodillas y las abrazaba, afirmó su frente ahí y sin querer comenzó a dormir, en la calle.  

Frustración.

Por lo menos pasaron 45 a 50 minutos desde que el chico se había dormido. Cercano a él se sentían unos pasos, un chico desesperado y agitado por correr se acercó a Daiki. Se agachó junto a él, suspirando aliviado al encontrarlo. Lo envolvió con sus brazos, a lo que el menor reaccionó rápidamente y asustado.

- Dai-chan…

- Inoo-kun… ¿qué haces aquí? –Se exaltó

- ¡¿En qué rayos piensas al dormirte en la calle?! –Le regañó realmente enfadado.

- No fue adrede… -Susurró desviando su mirada- ¿Qué haces aquí?

- ¿Qué importa eso? Por suerte te encontré, Dai-chan. –Dijo aliviado, abrazándolo más contra su cuerpo, realmente no quería soltarlo, nunca más. Si pudiera mantener aquel abrazo para siempre, sería perfecto.-


El menor sólo lo miró, ni siquiera respondía a su abrazo, estaba confundido ¿Qué rayos hacía él aquí? ¿Cómo lo encontró? ¿Por qué fue tras él? ¿Cómo supo dónde estaba? ¿Qué quería de él?

Duda, frustración, cansancio.

Por lo menos pasaron 5 minutos desde que Inoo lo había abrazado. Ninguno decía nada, un incómodo silencio invadía el ambiente, el cual estaba algo tenso.
Por un momento Daiki elevó su vista y miró al chico, éste tenía su rostro perlado, con algunas gotas de sudor, a pesar de los minutos, seguía respirando agitado. - ¿Cuánto habrá corrido? – Pensó.

- Dai-chan… -Susurró el más alto mientras deshacía el abrazo que había mantenido por minutos, sin embargo, sus manos fueron subiendo hasta tomar el rostro del menor, posó ambas manos, una en cada mejilla del chico, acarició estas con sus pulgares y sin decir nada más, se fue acercando al rostro del pelicastaño.-

Unos gruesos y suaves labios invadieron los propios, se quedaron inmóviles por un momento. El menor abrió sus ojos más de lo normal, sorprendido ¿Qué estaba pasando? Su cuerpo comenzó a temblar sin querer, sus manos, las que desde hace un rato estaban apoyadas sobre el suelo de hormigón, apretaron con fuerza, hasta el punto de llegar a dañarlas un poco.

- I-inoo… -Logró susurrar sobre los labios ajenos. Sus ojos entrecerrados, comenzaron a tener una vista nublada, pequeñas olas líquidas se asomaron hasta caer por sus párpados inferiores, hasta sus mejillas.

- Dai-chan. Dai-chan, te quiero. –Dijo con una voz segura, simultáneamente que sus labios comenzaron a moverse lentamente sobre los ajenos; a diferencia de antes, el menor correspondió, poco a poco.

Eran casi las 01:00 de la madrugada. Inoo se había llevado a Daiki a su departamento, el cual se había dormido apenas lo recostó en su cama. Una vez que lo recostó y abrigó, llamó a Yumi contándole todo.

- Ya veo, me alegra que todo se haya arreglado, Kei.

- Supongo. Yumi, gracias por todo… y a la vez, perdón. Te metí en un problema con él, pero una vez que… -Mira al chico dormido- …despierte, le aclararé todo.

- Descuida, Kei. Ánimo con ello, es hora que actúes.

- Sí, gracias por todo.

Ambos se despidieron y colgaron la llamada. Inoo de inmediato volvió hasta donde estaba el chico y se recostó de lado junto a él, abrazándolo por la espalda a su vez que apoyaba su mentón en su hombro. Comenzó a hablar en voz baja.

- No debí meterte en esto. Debí expresarme contigo desde un principio, pero –Pausó un momento, a la vez que el más bajo abrió sus ojos suavemente, despertando, y escuchando perfectamente todo lo que Inoo decía, sin que este se diera cuenta.- …tuve miedo, tuve miedo que me rechazaras. Y quizá, tampoco hice bien con esto, aunque sé sobre tus sentimientos, tal vez no quieras nada conmigo… Quién sabe. –Dijo finalmente y dejándole un beso en su hombro, se fue levantando lentamente para no “despertarlo”- Descansa. Te quiero.

El mayor finalmente se levantó y con intenciones de caminar a la salida de la habitación, sintió como una pequeña mano tomaba la propia. Volteó su cabeza algo sorprendido, y ahí estaba, entre solo la luz de la luna que entraba por el ventanal, lograba divisar el rostro de Daiki.

- Quédate. –Murmuró el menor y lo jaló suavemente hacia él, haciéndolo caer sobre la cama, casi sobre él-

- D-dai…


Al caer, su rostro quedó tan cerca del rostro de Arioka, que no se resistió y sin siquiera preguntar o decir algo más, acabó con la distancia entre ellos y comenzó a besarlo, suave y lentamente. 
Esta vez Daiki no se quedó sin hacer nada, sino que correspondió, es más, envolvió al chico por el cuello con sus brazos, mientras el más alto lo cogía de la cintura para pegarlo más a su cuerpo.
Sus labios danzaban a un mismo ritmo, como si cada uno leyera el movimiento que haría el otro. Era un beso muy distinto a los otros, y eso era porque ya no habían dudas, en aquel contacto habían más sentimientos, y los labios de ambos lo expresaban por el modo tan delicado que tenían de jugar. Pero poco a poco todo se volvía más intenso, Inoo hacía que el beso fuera más exigente, sus labios y su lengua estaban siendo persuasivos. Esto provocaba pequeños gemidos por parte del menor al encontrar su lengua con la del moreno.
La mano de Kei recorría la columna del chico desde su nuca hasta sus caderas, donde las empuja contra las suyas; al parecer aquel largo beso había provocado algo más. Pasó una de sus manos por los glúteos de su amante y masajeó sin escrúpulos, haciendo que Daiki se separara de su boca y rompiera con aquel beso, para jadear tranquilo.

¿Qué es esta sensación? ¿Por qué se siente tan bien?

A los minutos, entre besos y juegos con sus manos, ambos cuerpos estaban despojados de sus ropas. Inoo lanzaba lujuriosas miradas frente al desnudo cuerpo de su amante.
Tan pequeño, tan delgado, tan frágil.
No perdería oportunidad contra esa piel y sin más resistir, bajó su rostro a aquel torso y comenzó a besar cada rincón de su piel, cada espacio de este fue marcado por sus besos, sus dientes y su lengua. Desesperado, excitado. Volvió a subir a sus labios y depositó un pequeño beso sobre los labios del castaño y le preguntó: - ¿Es tu primera vez? – El menor sólo asintió avergonzado, sintiendo sus mejillas arder un poco más de lo que ya lo hacía dado el acto.- Bien, no te preocupes Dai. Lo haré suave -Susurró y lentamente fue separando las piernas del chico, poniéndose entre ellas y con una mano acomodó la punta de su miembro en la entrada del chico.

- Te quiero Dai-chan.

- Yo t-también te quiero, K-kei. –Logró decir por fin el menor, en lo que sintió como el más alto iba entrando y desgarrando su virginidad. Sentía algo extraño, había sido como un pellizco.

- E-estás muy estrecho, D-dai. ¿E-estás bien?

- S-sí. –Dice apretando con sus manos los hombros del mayor, estaba inmóvil aún, sintiendo su ano completamente invadido por el miembro ajeno.


Pasado un minuto, y en lo que el menor se acostumbraba a la invasión, ambos cuerpos comenzaron a moverse, en un principio siendo  precavidos, yendo con lentitud. Pero dado el tiempo, fueron haciéndolo más rápido. Inoo entraba y salía del chico, quién con cada embestida, pedía más.
El cuerpo de Daiki se tensaba con cada penetración, estaba bañado en sudor. Sus gemidos no dejaban de salir, cada vez venían más fuerte desde su garganta, incluso sentía que desgarraba sus cuerdas vocales.

- O-oh, K-kei… A-ah~ ¡A-AHH! K-KEI…  -La falta de experiencia de su cuerpo, hizo que se corriera antes que el mayor, pero éste no se detuvo, ya que de sólo sentir como el semen de su amante manchaba ambos cuerpos y a su vez contraía su ano, presionando su hombría, hizo que fuera penetrando con más fuerza.

- A-ah… D-dai… 


Sus caderas iban y venían dando con fuerza contra el trasero del chico ¿Cuánto más duraría con aquel tortuoso baile. Un calor sofocante, poco a poco fue invadiendo cada rincón de su cuerpo, concentrándose más en su vientre bajo. Apoyó y se aferró con fuerza a las sábanas por los lados del cuerpo de Daiki, y con una de sus embestidas, fue derramando su esencia en el interior del chico mientras gritaba su nombre.
Ambos cuerpos, exhaustos por aquel momento, ahora descansaban sobre aquel nido que habían creado. Daiki, abrazaba el torso del mayor, apoyando su cabeza en su pecho, mientras que Inoo, recostado de espalda, acariciaba la cintura y cadera ajena.

- Dai, hicimos el amor. –Sonrió

- C-calla. –El mayor rió.- P-pero sí.

- Haz dicho que me quieres ¿Es verdad?

- Tonto. –Suspira y cierra sus ojos

- Espera, antes que duermas…

- ¿Qué pasa? –Abrió sus ojos y lo miró.-

- Te quiero, más que nunca. 

El menor sonrió apenado y volvió a cerrar sus ojos en esos momentos

- Gracias Kei.

- Daiki… -Reclamó.-

Ambos callaron.

- Buenas noches Kei.


El mayor, rendido, tapó ambos cuerpos y cerró sus ojos mientras abrazaba con protección a su ahora amante. Se dispuso a dormir y finalmente susurró.

- Duerme bien, Dai. –Se fue durmiendo al mismo tiempo que el menor, siendo ambos vencidos por el sueño-

A la mañana siguiente, Inoo fue abriendo sus ojos poco a poco. Sus ojos se dirigieron hacia un reloj de pared que tenía junto a la entrada de su habitación.
Las 10:30 de la mañana.
Era tarde, ya se había perdido la primera clase en la universidad, pero, de pronto notó algo más importante, la mitad de su cama se encontraba vacía. ¿Se habrá arrepentido?
Suspiró.
Decidió levantarse para alcanzar a llegar a la última clase de la mañana. Pero mientras se estiraba, sentado en su cama, ve una pequeña nota sobre el buró junto a su cama. Éste decía:

“Estudiemos durante el almuerzo. Te espero a las 2:00 en la cafetería.
Atte: Arioka.

PD: Te quiero…”

El mayor no evitó sonreír, por fin todo estaba como correspondía. Cogió la nota entre sus manos y murmuró casi para sí mismo.

- Yo también te quiero Dai.

Ninguno sabía que sucedería con el tiempo, pero si era un nuevo comienzo y una nueva oportunidad para ambos, de por fin expresar sus sentimientos, y así lo harían, sin pensar en más, ambos solo quería disfrutar del presente.


Prejuicios [Capítulo 3]

Titulo: Prejuicios
Género: Yaoi / Lemon/Lime
Capítulo: 3
Pareja(s): InooDai♥







Y bien~ Luego de más de un año, subo el tercer capítulo de Prejuicios~ La verdad es que mas de 5 personas me lo han pedido D: Y sentí fuertemente sus golpes virtuales (?) x'D Así que mejor lo subo, no tenía muchas ganas de seguir este fic, pero de un día a otro muchos me lo pidieron D: Así que ahí les va, cero imaginación para el capítulo así que discúlpenme ;w;~ 
Disfruten, insectos ♥~



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El reloj tocaba, eran las 6:30 am. Otro fastidioso día para Daiki Arioka quién no había pegado un ojo. Sólo había estado recordando lo de la noche pasada. ¿Yumi y Inoo Kei juntos? ¿Cómo era eso posible?

Suspiró.

Se levantó y duchó con mucha pereza, no estaba seguro si quería ir a la Universidad y ver a su amiga con Inoo juntos. Pero ¿Por qué le molestaba tanto? ¿Por qué eso le ponía triste?

-      Seguro es porque aún no logro conseguir novia… -Rió a medias y solo en la ducha, se creyó loco por hacerlo.

Eran las 7:50, aún quedaban 10 minutos para entrar a la primera clase. Daiki iba llegando a la entrada de la Universidad, mala idea, vio lo que sus ojos querían evitar. Se escondió tras un árbol y observó de lejos; Una pareja muy acaramelada, abrazándose muy estrechamente.

Eran ellos.

Se hizo el loco y siguió su camino.

-     Ohayou Dai-chan~ -Saludó bastante animada su amiga quién ahora era abrazada por el costado por el chico moreno.

-      Ohayou Yumi, Ohayou Inoo-kun ~ -Saludó respetuoso, pero cortante, siguiendo su camino hacia el edificio de arquitectura.

La pareja vio al chico seguir y luego se miraron. Yumi soltó una pequeña risa, cómplice de lo que estaba sucediendo.

-      Yumi… -Interrumpió el moreno- ¿Crees que realmente esté así porque “estemos juntos”? Creo firmemente que está así porque soy yo quién está contigo ¿No crees? El otro día lo besé, es lógico que se moleste… De seguro sólo me tiene asc…

-      Calla Inoo~ Cuando anoche le he dicho lo nuestro me ha mirado con espanto  -Rió.

-      ¿Y si es porque le gustas tú? –Se mordió el labio y negó. Pues la verdad ninguno había pensando en esa posibilidad, después de todo Daiki conocía mucho más a Yumi que a Inoo.

-      Veamos que pasa, Inoo…

El día pasó normal, Daiki no había dicho ni una sola palabra, sólo había atendido a las clases. Intentaba evitar a su amiga, no quería que le hablara de su nuevo “amor” no estaba de ánimos para ello. Eso era algo que ni siquiera él entendía, su actitud frente a la nueva pareja ¿Por qué le importaba tanto que estuvieran juntos? ¿Realmente era porque pensaba que Kei Inoo era un aprovechador?

-      ¿Qué tan segura te sientes con él, Yumi? –Rompió el silencio por fin cuando iban camino a casa.

-      ¿Por qué preguntas, Dai-chan? –La chica lo miraba de reojo mientras tomaba de su helado, sabía que en algún momento el más bajo le sacaría el tema

-      No sé, no me da buena espina ese chico~

-      ¿Sabes algo de él que yo no? –El chico se alertó ante la pregunta de su amiga y sólo desvió su mirada para luego bajarla- ¿Si sabes?

-      N-no… -Susurró- Sólo te lo digo como amigo. ¿Conoces bien a Inoo-kun?

-      Supongo que más que tú ¿no? Por algo estamos juntos –Sonrió traviesamente a la vez que notó como el pelicastaño fruncía el ceño notablemente- ¿Te molesta que estemos juntos?

-      ¡Claro que no! S-sólo quiero cuidarte, Yumi, eres mi mejor amiga… -Murmuraba inseguro. En esos momentos sintió como unos delgados brazos le rodearon en un cálido abrazo-  ¿Y-yumi…?

-      Estaré bien~ -el chico hizo una leve mueca- En serio

-      Si tú lo dices –Dijo soltándose de a poco del abrazo de su amiga- Yumi, olvidé comprar algunas cosas, sigue el camino a casa. Cuídate.

El chico adelantó paso hacia un parque cercano, agotado, con dolor de cabeza. Suspiró y se sentó en unos de los columpios, ahí se balanceó lentamente mientras miraba sus pies.
Pensaba, pensaba y sólo pensaba. Entre cada pensamiento veía a Yumi, a Inoo y luego a ambos abrazándose. Quería encontrar una respuesta a su inquietud. Completamente sumergido en sus pensamientos.

-      ¿Arioka-kun? –El chico se alarmó y se salió de todo pensamiento al ser llamado- Oh, eres tú Arioka-kun

-      I-inoo-kun –Lo miró aturdido.

-      El mismo~ -Sonrió y se sentó en el columpio de al lado

Daiki no pudo apartar su vista de encima, se veía tan diferente a como solía contemplarlo cuando se burlaba de él. Se veía más amigable, mas amable, su mirada era diferente.

-      Arioka-kun ¿estás bien? Te ves perdido.

-      S-sí, estoy bien… ¿Q-qué haces aquí?

-      Vivo en los departamentos de ahí –Señaló a los departamentos que estaban frente al parque- Y te vi aquí, aunque no estaba seguro si eras tú

-      Oh… -Bajó la mirada- Pensé que estarías con Yumi… -Susurró. Ahí estaba de nuevo, sacando el tema sin razón. El mayor rió suavemente y éste lo miró- ¿Qué es divertido?

-      Realmente a Arioka-kun le molesta que esté con Yumi ¿Por qué? –Se balanceó con mas fuerza.

-      N-no estoy molesto… -Chasqueó los dientes

-      ¿No? Entonces me parece perfecto~ -Sonrió y miró un dispensador de bebidas- ¿Quieres algo de beber? Hace frío, un café nos haría bien.

-      No gracias… -El mayor se levantó y volvió a sonreírle. Esa sonrisa que le molestó.

-      ¿Café? ¿Chocolate? ¿Te? –El menor lo miró molesto- ¡Chocolate! Yumi me ha dicho que te gusta lo dulce~ -Dicho esto caminó hasta el dispensador que estaba un poco más alejado.

Daiki no hallaba cómo quitárselo de encima, pero a su vez se estaba sintiendo bastante agradable su compañía, algo muy diferente a lo que sintió cuando almorzaron juntos la vez pasada.
Una pequeña sonrisa se dibujó en su rostro.

-      Aquí tienes Arioka~ -Dijo entregándole un chocolate caliente. Volvió a sentarse en el columpio contiguo al del menor y le dio un sorbo al café que había comprado para él.

-      Gracias… -Susurró y tomó con ambas manos su chocolate. Le dio un sorbo. En esos momentos le sentaba muy bien, ya que entre mas noche se hacía, el frío mas le invadía.

-      Hace frío, el invierno se acerca.

-      Si.

Inoo suspiró al ver la actitud cortante del chico, pensaba realmente que lo odiaba. No encontraba el modo de hacerlo cambiar de opinión, por lo que comenzaba a rendirse.

-      Arioka-kun…  ¿Me odias?

-      ¿Uh?

-      ¿Me odias?...

-      No lo hago.

-      Siento lo del otro día… en el salón.

-      ¿Por qué lo hiciste? ¿Por qué estás con Yumi?

Allí estaba. Haciendo aquellas preguntas, tenía que responderlas el mayor.

-      ¿Te gusta Yumi?

-      ¡No me gusta! –Dijo sonando completamente convincente- N-no, no me gusta… -Bajó la mirada- Lo siento Inoo-kun, me tengo que ir… -Tomó su bolso y con la mirada mengua se fue casi corriendo de ahí.

-      ¡¿Cómo que te rindes?!

-      Sí Yumi… -Respondió el pelinegro al otro lado del teléfono.

-      ¿Qué dices? No puedes rendirte… 

-      No le gusto. Está claro eso

-      ¿Cómo estás seguro de eso? ¿Hablaste con él acaso?

-      Lo hice, y… no sé, no parece nada, no parezco gustarle…

Mientras conversaban, Yumi sintió la puerta de su casa. ¿Quién podría ser a las 22:30?

-      Gomen Inoo… debo cortar, alguien viene. –Se despidieron y la chica cortó el móvil. Fue hasta la puerta y abrió sus ojos desmesuradamente. Era alguien completamente agotado y con ojos cansados y confundidos- D-dai-chan…

-      Me gusta…

-      ¿Ah?...

-      Me gusta Inoo Kei…

Prejuicios [Capítulo 2]

Titulo: Prejuicios
Género: Yaoi / Lemon/Lime 
Capítulo: 2
Pareja(s): InooDai♥







Hola(?) a un mes del primer capítulo recién subo el segundo :'D! Ando muy floja para escribir ;w; es que no tengo el talento para hacerlo y eso me deprime </3 (?)
Ya, este fic va dedicado a todas las fans del InooDai y si quieren un poco de dramas y enredos, espero les guste este y si no... mala suerte -3- (?) Yo seguiré ahora con mi mala vida :'D! y a ver que puedo hacer de productivo *3*~ Enjoy it ~ ♥ *huye*


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De pronto sintió como la puerta se cerró de golpe, escuchando que le ponían seguro, se volteó rápidamente y vio a Inoo quien le sonreía avanzando unos pasos hacia el menor, lo tomó por la cintura y con algo de brutalidad lo empujó contra la puerta en donde se pegó a él.



-         ¿I-inoo?... –miró asustado Daiki ante la reacción del mayor


-         Shhh… tranquilo Daiki… -habló casi en susurro- Ahora verás si realmente soy lo que soy según tú y tu amiga… D-a-i-c-h-a-n… -le habló sobre los labios y lo besó poco para luego morderle el labio inferior- No es bueno juzgar…




Daiki por inercia respondió al contacto de los labios de Inoo, cerrando sus ojos, pero al escucharlo se puso alerta, tomando fuerzas y poniendo ambas manos sobre el pecho del mayor para empujarlo.



-         ¡¿Q-qué haces…?!

-         ¿Qué haces tú Daiki Arioka, ah?... –lo miró desde ahora una distancia un poco mas alejada- Hablando de mi con tu amiga como si realmente me conocieran… ¿Por qué lo hacen? –en esos momentos Daiki lo miró ligeramente sonrojado y nervioso- 

-         ¿P-por qué me besaste? ¿ah?...

-         ¡Contéstame primero, Arioka…! –dijo acercándose al menor quien poco a poco volvía a pegarse a la puerta asustado-

-         N-no, digo… p-pero… ¡dime por qué me besaste!

Cabreado al no recibir respuesta, Kei volvió a acercarse a Daiki, tomándolo de la cintura y apegándolo a su cuerpo. – ¿Me dirás?

-         I-inoo kun… -lo miró sonrojado, estaba confundido, había algo que hacía que no quisiera apartarse del chico

-         Prejuicios… -volvió a pegar sus labios a los del menor, y los rozó susurrándole suavemente- …¿verdad? –por lo que Daiki solo asintió cerrando sus ojos- Yo… -continuó hablándole con ese tono de voz suave y tranquilo- te beso porque…

Sin terminar de hablar el mayor comenzó a mover sus labios con mas descaro, a lo que Arioka tampoco se negó a responder, es más, lentamente cruzó sus brazos por detrás del cuello de Inoo, atrayéndolo mas a su cuerpo.

Poco a poco, y aumentando el ritmo del beso, Kei despegó a Daiki de la puerta y caminó con él hasta sentarlo sobre una mesa. Daiki por su lado, una vez sobre la mesa, separó un poco sus piernas para acomodar al mayor entre ellas y así continuar ese ya acalorado beso.

Lentamente las delgadas manos de Inoo comenzaron a recorrer el torso del menor hasta toparse con los botones de la camisa de este, fue desabotonando hasta dejar a la vista el pequeño torso de su ahora amante. Inoo un poco más deseoso, descendió sus besos hasta el pecho de Daiki, quien ahora se recostó sobre la mesa dejándose hacer. Con un poco de picardía, el mayor de ellos tomó con sus dientes uno de los pezones del mas bajo, para luego comenzar a lamer y succionar esa zona como si se tratara de un delicioso caramelo. Arioka sin mucho mas gimió entreabriendo sus labios y cerrando sus ojos mientras que de a poco el rubor de su rostro era mas carmesí.
-         ¡I-inoo~! –lograba exclamar jadeante

Por su parte Inoo despojó por fin la camisa de Daiki lanzándola quien sabe a que lugar del salón, bajó sus manos hasta el borde del pantalón y jugó un poco estirándolo mientras veía al chico a los ojos lascivamente sonriendo, acto seguido descendió sus labios hasta el abdomen de Arioka el cual besó pasando con descaro su lengua. Daiki gimió un poco mas fuerte arqueando todo su cuerpo. Kei sonrió por esto y se levantó viéndolo.

-         ¿Ahora me dirás por qué respondiste a esto?

Desconcertado, Daiki lo miró frunciendo el ceño nervioso.

-         N-no sé…

-         Si hubiera querido hubiera seguido con lo que hacia y no sentí en ningún momento que quisieras que me detuviera

-         ¿A-a qué juegas Inoo…? –gruñó un poco Daiki, quien se levantó de la mesa  para ir a buscar su camisa- Me haz mentido y me haz dicho que te ayudaría con algo… ¡Ni siquiera me dices por qué me besaste!

-         Por la misma razón por la que tú siempre estás pendiente de qué hago para reírte… -el menor lo miró abriendo desmesuradamente los ojos

-         N-no, no sé de qué hablas… -desvió la mirada y comenzó a abotonarse la camisa, pero Inoo le tomó la mano deteniéndolo

-         ¿Por qué… por qué respondiste a lo que hice?

-         Tsk… ¡tú si que molestas, Inoo! –se zafó de la mano de este y abotonó por completo su camisa, lo miró molesto y salió del salón maldiciéndolo casi

-         ¿Y… y si realmente solo le gusta reírse de lo que hago…? –suspiró el mayor un poco decepcionado

Al otro día en la universidad y luego del examen, Daiki estaba sentado en una banca esperando a su amiga, sin poderse quitar de la cabeza lo que había pasado el día anterior con Inoo, suspiró.

-         ¡Dai chan perdona la tardanza! –gritó la chica quitando completamente al menor de sus pensamientos, haciéndolo brincar un poco del susto- ¡Daiki! Ni que hubieras visto a un fantasma… -rió y se sentó junto a él con una gran sonrisa- ¿Y… cómo te fue?

-         Bien supongo, no estuvo mal…

-         ¡¿En serio?! ¡YO SABÍA! –aplaudió emocionada, sonriendo mas

-         Si, todo gracias a ti, Yumi. Gracias… -medio sonrió

-         ¿Y…y… te dijo algo? ¿cómo fue? ¡cuéntame! –Daiki la miró extrañado, arqueando una ceja

-         ¿Eh? Fue… como cualquier examen… -ladeó la cabeza- ¿Desde cuándo los exámenes hablan? –le vio confundido

-         ¡No, Dai! ¡Me refiero a I…! –sacudió un poco la cabeza y lo miró- espera… ¿qué hiciste ayer luego que me fui? –el chico desvió la mirada sonrojado algo nervioso

-         Oh pues… f-fui al doctor con mamá… ¿recuerdas que te dije? –mintió

-         ¡Ah…! Si, claro. Nee, de casualidad ¿No viste al chico “extraño”? –aquella pregunta puso alerta al chico y la miro abriendo desmesuradamente sus ojos

-         ¡¡NO!!... –dijo alterado, por lo que Yumi lo miró asustada. Calmó su voz- P-perdón. N-no, no lo vi, ni me fijo si está o no… -se extraña- ¡Hey! ¿por qué lo preguntas?

-         P-por nada, solo pregunto. Normalmente me dices que lo viste “haciendo esto… o haciendo esto otro” y nos reímos ¿o ya lo olvidas?

-         Dejemos eso de lado ¿sí? No sé si quiera seguir molestándolo… -suspiró- Yumi, me iré a casa, estoy agotado… Te veo luego ¿si?



El mas bajo se dirigió a la entrada de la universidad para retirarse a su casa, pero al salir se encontró para su mala suerte con Inoo, quien al mirarlo solo le brindó una mirada un poco nerviosa y sonrojada, Daiki extrañado siguió caminando, pero Inoo lo detuvo tomándole el brazo.

-         ¿P-podemos hablar? –dijo bajito, sintiendo como Daiki se zafaba del agarre

-         Nada de que hablar… -continuó su camino, dejando a Inoo solo

-         Inoo…

-         Y-yumi… -le vio suspirando

-         P-perdón es… es mi culpa, fui yo quien pensó que…

-         No, tranquila… no es tu culpa… -bajó la mirada entrando a la universidad

Mas tarde, Daiki un poco aburrido estaba en su notebook sobre su cama, de pronto recibió un e-mail de Yumi.

-         ¿Eh…?

“Dai chan, se que es repentino, pero necesito hablar algo muy importante contigo. Iré a tu casa ahora mismo, espérame ¿si?



Yumi”



-         ¡¿QUÉ?! P-pero… -miró su reloj- son las 21:30… -suspiró- Ya que…

Continuó revisando cosas en su laptop, hasta que minutos después sintió que alguien estaba en la puerta de su casa, se levanto algo desanimado y fue a atender.

-         Yumi ¿qué cosa es tan importante como para estar aquí a las 10 de la noche? –le señaló para que entrara a la casa, cerrando la puerta luego de ese acto

-         ¡Daiki! –suspira- es importante… tenemos que hablar… -el chico la miró confundido- verás… -le tomó la mano y lo llevó hasta un sofá donde lo sentó y luego se sentó ella a un lado- Tenemos que hablar de Inoo Kei…

-         Ay Yumi ¿de nuevo con eso…? ¡¿Qué pasa con él?!
-         Daiki… -tragó saliva y habló en un tono un poco nervioso- Hoy me junté con él…

-         ¿Qué…? ¿Por qué…?

-         I-íbamos a hablar de algo y… me ha dicho una cosa. –Bajó la mirada

-         ¿Qué… qué te dijo? ¿algo malo? –se sonrojó un poco

-         Q-que le gusto… -le miró- y… lo peor es que…creo que… siento lo mismo…

-         ¡¡¿QUÉ?!! D-digo… p-pero Yumi… -se mordió el labio inferior y suspiró cerrando los ojos, para luego mirarla- ¿Hablas en serio? –la chica asintió- b-bien… entonces… felicidades ¿no? –medio sonrió- eres correspondida, o… él es correspondido…

Yumi miró atenta a Daiki suspirando y tomándole la mano: - Creo que… no volveré a decir cosas malas de él… -Daiki solo asintió- Me siento aliviada… Gracias Dai chan.

-         ¿Solo era eso…? ¿Para eso tan apresurada?

-         ¿Eh…? Claro, Dai. Es importante para mi… -el chico solo hizo una mueca desviando la mirada- ¿Qué pasó? ¿no te pones feliz por mi…?

-         Ah, claro. Estoy muy feliz, Yumi… -respondió con algo de frialdad, pero la verdad algo hizo que sintiera como un puñetazo directo- Ahora… si me lo permites Yumi, es tarde. Mañana tenemos clases y… hay que dormir…

-         Claro… -sonrió- gracias por todo Dai… -caminó a la entrada

-         De nada… -abrió la puerta

-         Nos vemos… -salió de la casa

-         Adiós… -dijo cerrando la puerta casi de golpe- tsk…

Al salir Yumi de la casa de su mejor amigo, se sonrió ampliamente. Tomo su móvil y marcó a un número: - ¿Inoo chan? Sí… todo es tal cual pensé…
 

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